El "arte" de procrastinar.
Seguramente al leer el título de este post pensarás que me encantan las palabras rebuscadas para parecer un poco más inteligente que los demás, pensarás que nunca en tu vida has escuchado o leído sobre ¿Qué es procrastinar? Y empezarás a googlear para hacer la averiguación correspondiente; ó simplemente entenderás a lo que quiero hacer referencia.
Epistemológicamente hablando procrastinar viene del latín -procrastinare: pro, adelante, y crastinus referente al futuro- es el acto de postergar, posponer o retrasar actividades que deben atenderse por otras de importancia menos irrelevantes ¿Te suena familiar? Y es que debemos tener en cuenta de que nosotros como venezolanos en los últimos años hemos sido reconocidos en el exterior por un sin fin de cosas, lamentablemente en su mayoría nada buenas; pero más allá de todo eso, debemos prestarle atención a ¿Cómo nos reconocemos entre nosotros? Ó ¿Cuál es la característica que más resalta en muchos venezolanos después del vivísmo? Estoy conciente de que voy causar polémica con esto (sí es que realmente alguien se toma el tiempo para leer estas líneas), pero en mi humilde y simple opinión es así; somos expertos en dejar todo para última hora... El regalo de cumpleaños de nuestra mamá, la llamada que debemos devolver a ese cliente que pretende que logremos lo imposible; tender la cama, tomarnos en serio la crisis económica y social que presenta Venezuela.
Sí hay algo que tenemos a favor, pero que también juega en nuestra contra es nuestra capacidad de hacer o sacar de todo un chiste, a ver, un ejemplo claro de eso es que tenemos claro que Maduro no es una persona calificada intelectual y académicamente para gerenciarnos como país; pero no perdemos chance de burlarnos de él cada vez que dice una barbaridad en cadena nacional. Ojo, todos en algún momento lo hemos hecho (burlarnos de él), pero es algo que se hace constante y buscamos escondernos tras la excusa de que el tipo es un bruto que no sabe lo que dice ni lo que hace; y aunque esto en cierta parte puede ser así, sólo nos quedamos con el papel de audiencia, mientras que él con su discurso pobre de léxico y rico en ignorancia sigue siendo nuestro bufón, pero ¿Qué hacemos nosotros como país, como Estado, como sociedad para cambiar la situación? Y no me refiero solamente a la económica, me refieron a la política, social y ciudadana.
Nos la pasamos quejando de todo, pero somos nosotros mismos los que contribuímos a que la situación del país siga igual ¿De qué manera? Esa respuesta es muy simple y nefasta. Insultando y señalando al que no actúa como nosotros esperaríamos que actuara; hace mucho tiempo que en Venezuela se perdió la tolerancia y no ha querido regresar, pero si queremos que las cosas cambien debemos empezar por nosotros ¿Qué no es fácil? ¿Quién dijo que lo sería? Pero tal vez no nos hemos sentado a pensar que en el fondo lo que el Gobierno quiere que hagamos es que nos matemos entre nosotros, mientras que ellos siguen felices robando y desfalcando al país. Yo soy una de las muchas mujeres que sale de su casa con el corazón en la boca y la paranoía a millón; que no puede disfrutar del iPod o teléfono celular que mi mamá me regaló por temor a que me quiten la vida en un intento de robo, pero seguir actuando con amargura, predisposición y altanería sólo nos causa más estrés y empeora la situación. Probablemente pensarán que lo que pido es una utopía, pero en la filosofía aprendí que la Utopía no es solamente la esperanza de un mundo mejor. Es la cristalización de los pensamientos individuales innovadores más allá de los límites.
Ya sabemos que somos capaces de aguantar situaciones críticas durante años, lo hemos hecho durante 17; entonces apartando a todos los que salimos a diario a trabajar y estduar honradamente, no podemos pretender que las cosas cambien si no empezamos por nosotros mismos. Porque mientras sigamos dejando las cosas para última hora pasarán años luz para poder ver los cambios en la sociedad venezolana...
@DannyDollyDoll
24/02/2016.