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Cualquier vaina.

Esta vez empezaré desde algún punto y aparte dejado en cualquier post anterior sin sentido que haya publicado, a lo random -como de costumbre- porque yo soy así.

Cada año que pasa, digo ¡qué año tan tétrico! ¡qué depresión tan grande! ¡no creo que se pueda estar peor!. Lo cierto es que siempre se puede estar peor, que uno como humano está propenso a equivocarse infinitas veces y que nunca se sabe lo suficiente o lo que está próximo a suceder; este año, ha sido uno de los más fuertes, es más, me atrevo a decir que es y será el año más triste desde el 2015 -año en que murió mi abuela-, ya tengo dos años sin ver a mi papá y casi tres sin ver a mis hermanos; el 85% de mis amigos se encuentran regados por el mundo y yo todavía estoy pensando en ¿cómo y cuándo? Salir de Venezuela, y no menos importante ¿A dónde?, pero eso es otra historia.

Este post decidí hacerlo mientras escuchaba a mi compañera de trabajo hablando por teléfono con su novio, no, no soy ninguna chismosa ni mucho menos; pero la oficina en donde me encuentro, es tan pero tan pequeña, que se escucha clarito lo que hablan desde el sótano. La cosa es, que desde que trabajo en esta empresa, he pasado por ciertas situaciones que me han llevado a pensar y querer lanzar la toalla más de una vez; en donde me ha tocado luchar contra mi instinto asesino, para no volverme un serial killer al momento de escuchar hablar más de una estupidez por parte de cualquiera, que se crea mejor que los demás por el simple hecho de poseer un título universitario; como si eso los convirtiera en otra especie "superior" ¡Vayan a cagar! -¡Coño, me volví a desviar del tema!- ajá ¿En qué estaba? En que mientras escuchaba a mi compañera hablando por teléfono con su novio, me puse a pensar en todas las conversaciones que me ha tocado escucharle (y eso que ella habla casi que murmurando), pero vuelvo e insisto, acá se escucha hasta la respiración del vigilante de PB, y llegué a la conclusión de que nosotras como mujeres somos demasiado ladillas en cosas banales ¿Sabes? I mean, la caraja le controla hasta la forma en que el tipo se cepilla los dientes. Viéndolo desde afuera, esa es una relación de co-dependencia demasiado arrecha, se hablan hasta seis veces al día, para preguntarse y decirse las mismas cosas "Hola mi amor ¿Cómo estás?, ¿Ya comiste?, ¿Dónde estás?; ¿Por qué no me habías dicho que tenías que ir a tal lado?, ¿Conseguiste tal medicina? Ok, ya te transfiero, ¿Por qué estás comiendo eso? Ya te dije que no me gusta que hagas tal cosa; no, ya metiste la pata y después no quieres que yo me moleste". Haré otra observación, realmente desconozco cómo es el comportamiento de él para con ella, pero de lo que sí me he podido percatar es que mi compañera es el tipo de persona que todo lo quiere controlar (porque hasta conmigo ha querido hacerlo y no ha podido), es de las que tira la piedra y esconde la mano y eso me irrita demasiado; y son ese tipo de cosas las que me hacen pensar que así como hay hombres que joden demasiado la vida, porque los hay; también hay mujeres que hacen que los hombres sean unos hdp son su maldito comportamiento y las ganas de controlar todo.

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