Confesión.
Es de humanos pensar que por el simple hecho de que confíamos en alguien o en nuestros amigos, ellos harán lo mismo con nosotros a la misma medida, pero esto no siempre es así. Siempre habrá alguna historia, un cuento o secreto que guardaremos para nosotros mismos, ese "algo" que no queremos que nadie más sepa; ya sea porque es algo especial o simplemente porque preferimos olvidar del todo.
El punto es que esto puede ser más frecuente y común de lo que pensamos, por lo menos en mi caso, aunque soy muy selectiva con la gente que trato, a veces siento que no tengo con quién hablar de ciertas cosas (aunque más de una vez mis amigos me han demostrado que sí), entonces cuando llega el momento en que uno de tus amigos te llama, escribe o te pide que se encuentren para hablar y empieza a contarte cosas de las que no suele hablar tan seguido es como un momento de gloria (vuelvo y repito, estoy hablando de mi experiencia), porque te das cuenta de que a tu amig@ en cierto punto le pasa lo mismo que a ti. Es increíble lo mucho y lo poco que conocemos a una persona, incluso si la consideramos "nuestro mejor amigo", el temor de ser juzgados o de que alguién más se llegue a enterar de esas cosas que te has reservado, nos hacen ser más cerrados en ocasiones y eso me hace pensar en algo... cada día que pasa debemos aprender a conocernos un poco más y tratar de observar las cosas desde otra perspectiva.
Cada vez habrán más historias que en algún punto no vamos a querer contar, pero que en un momento determinado terminaremos por confesar a ese amigo o confidente, lo importante es quitarse el peso de encima; disfrutar del apoyo que te brindan y aprender a que no todos los que están a tu alrededor quieren juzgarte.
@DannyDollyDoll 22/04/2015.