top of page

No es serio este cementerio.

 

Y los muertos aqui lo pasamos muy bien/ entre flores de colores/ y los viernes y tal si en la fosa no hay plan/ nos vestimos y salimos/ para dar una vuelta/ sin pasar de la puerta eso si/ que los muertos aquí es donde tienen que estar/ y el cielo por mi se puede esperar...♪♫

 

Así más o menos dice el coro de la famosa canción del grupo español Mecano.

 

Nada más cierto que esto, Caracas se ha vuelto una ciudad caótica, un cementerio andante dónde la inseguridad, la desidia, la intolerancia y la paranoia están a la orden del día; nada más triste que recordar que hace año y medio a pesar de la inseguridad y el miedo, yo aún poseía la confianza de caminar "tranquilamente" desde Plaza Venezuela a Chacao y llegar sana y completa a mi casa. El año pasado a nivel acádemico me fue muy bien, mejoré las notas en unas materias que me habían quedado del semestre anterior, aprendí cosas nuevas, le puse corazón pues... a nivel laboral no me fue tan mal, y a nivel personal me pudo ir mejor, pero lo bueno de la vida es que uno no aprende por experiencias ajenas sino propias y eso es lo que nos queda.

 

A mitad de año, para ser más exactos el día que empezó el Mundial, recuerdo que ese día caía el mega palo de agua y yo iba en el carro con mi papá y mi hermana; cuando mi mamá me mandó un mensaje al celular donde me decía que ella ya había llegado a la casa (sí, soy hija de padres divorciados), que en lo que pudiera la llamara. Juro por mi vida que no llegué a sacar el celular de mi bolso, justo íbamos pasando por el elebado de Los Ruices donde pusieron esta especie de "refugio" para motorizados cuando mi hermana dice "Pobres motorizados, se están empapando"... No hermanita, pobres nosotros, porque como comenté anteriormente, yo no llegué a sacar el celular del bolso para leer el mensaje de mi mamá cuando al voltear los "pobres motorizados" estaban golpeando la ventana del carro de mi papá para pedirme el celular; admito los nervios jugaron conmigo, no supe que hacer más que esconder el celular y sacar mi perolito ya golpeado, mi papá fue más inteligente de lo que ya es y nunca bajó los vidrios (no sé cómo se pudo dar cuenta de que los tipos no estaban armados, yo no me di cuenta y eso que por lo general soy la más detallista de la familia). Al final los susodichos tuvieron que seguir de largo, porque mi súper papá nunca abrió la ventana, pero ¿Y si los tipos hubiesen estado armados?, ¿Si a mi papá también lo hubiese invadido los nervios y abre la ventana? No quiero ni imaginar lo que pasaría después, aunque ese no fue el único susto que pasé.

 

Dos meses después, mientras caminaba por la plaza del conjunto residencial donde vivo desde hace 21 años, mi mamá trotaba y yo sólo caminaba (soy una morsa, me cuesta trotar distancias muy largas y más si el camino es inclinado) un chamo de unos 17 años, con pinta de malandrito se me acerca y me pide el celular ¿Quién en su sano juicio sale a hacer ejercicios con el celular encima? (al menos yo no, después del primer susto), lo primero que se me vino a la mente decirle al chamo fue ¿Cuál celular? ¿Tú eres loco o le tiras cotufas a los aviones? (y de paso tuve el tupé de llamarle loco), él lo que me dice a continuación es "Ah! Es que tú no me piensas dar el celular? Y yo? ¿Yo me voy a ir sin nada?" Yo: Ni que fuera culpa mía, tú no estás viendo que ni siquiera cargo reloj encima, en el bolsito lo que tengo es la toallita con la que me estoy secando el sudor y es lo único que te puedo ofrecer; y lo último que escuché fue "Sigue caminando de largo si no quieres que te escoñete aquí mismo", seguidamente el carajo salió corriendo y yo quedé ahí... con las piernas hechas gelatinas por un robo frustado.

 

El último susto (y el peor de todos) fue el lunes 29 de diciembre de 2014, saliendo de la oficina donde trabajo a las 5pm, iba con mi mamá y con mi hermana a buscar el carro, en el estacionamiento donde se guarda el carro no permiten entrar con acompañantes por lo que mi hermana y yo siempre esperamos en la entrada de la Torre, mientras que mi mamá busca el carro (aún no me digno a agarrar un carro automático, una pita para Daniela), mi hermana me dice "Herma, vente, vamos a la entrada de la Torre" y yo le digo Herma ¿Por qué? Y ella sólo me dijo "Coño ¡Vente!" y al final decidí seguirla. Al voltear me doy cuenta de que en ese momento iban pasando dos tipos con cara'corta', pero ellos siguieron de largo muy en su mundo; a lo que mi hermana agrega "Hay que ver que uno siempre juzga a las personas por su pinta y hay quienes ni pendiente perrocaliente", seguido de ésto empezamos a escuchar a la gente gritar ¡Agárrenlo! ¡Maten a ese desgraciado! Y a lo lejos veía a un tipo de camisa roja con gorra corriendo en dirección hacia nosotras, mi hermana como tenía el celular en mano pensó que la iban a robar y salió corriendo en dirreción hacia el estacionamiento, cuando me doy cuenta el tipo tenía en la mano una pistola más grande que él y mi reacción fue salir corriendo a buscar a mi hermana, al tipo lo venía siguiendo la Policia y la Guardia Nacional y yo pensé ¡Este desgraciado va a agarrar a mi hermana como rehén para que no lo jodan! Por un momento el tipo quedó frente a mi hermana, pero al voltear vió que la Policia estaba cerca y siguió corriendo, yo agarré a mi hermana por el brazo y un Sr., nos metió en las oficinas de Corpoelec que quedan en esa Torre y al estar ahí me di cuenta de que mi mamá aún seguía en el estacionamiento y sin conocimiento de lo que estaba pasando. Mi hermana entró en pánico, empezó a gritar y a llorar y salió corriendo hacia los ascensores que dan al sótano para buscar a mi mamá, cosa que yo impedí; ya tenía suficiente con mi mamá en el estacionamiento como para también arriesgar la vida de mi prince... Un Sr., bloqueó todos los ascensores y cerró el acceso de las escaleras hacia el sótano, la desesperación era más grande que la Torre donde me encontraba, el mismo Sr., me preguntó que de qué color es era el carro de mi mamá y de los nervios sólo me salió decir ¡Azúl! ¡El carro de mi mamá es azúl!, al voltear vimos que mi mamá ya había salido y que nos estaba esperando. El Sr., nos recomendó que llamáramos a mi mamá para decirle que nos esperara en la estación de servicios que queda en toda la esquina de la Torre (la entrada del estacionamiento estaba full de Guardias y Policias, todos armados hasta los dientes) y él mismo se ofreció a llevarnos hasta allá, pero mi hermana y yo no quisimos eso, nosotras salimos corriendo hasta el carro de mi mamá para verificar que ella estuviera bien.

 

Mi mamá estaba bien, llorando y súper nerviosa pero bien. Al día siguiente nos enteramos que dos Policias civiles apuntaron a mi mamá mientras le preguntaban dónde estaba el tipo (obviamente ella no sabía de qué estaban hablando), ella bajó los vidrios del carro y ellos al ver de que iba sola la dejaron salir. Resultó que el tipo estaba robando una camioneta por puesto y en la misma iba un Policia que al darse cuenta del robo lo apuntó, el choro (porque no se le puede llamar de otra forma) para que no lo atraparan salió corriendo y se escondió en el estacionamiento, lanzó la pistola y al rato lo consiguieron a él y al arma, pero ¿Y si se hubiese formado un tiroteo y en el medio hubiese quedado mi mamá? ¿Si el choro hubiese agarrado a mi hermana o a mi mamá y las toma como rehén? La vida ha dado muchas vueltas y hasta ahora todas han sido a mi favor, pero estoy clara en que no siempre será así... El tipo está preso (por ahora) y al rato consiguieron a su cómplice, una niña de 17 que cometió el error de ir hasta el estacionamiento a buscar al ladrón y cuando le revisaron la cartera la tenía llena de monederos y celulares.

 

Sí, hablo y escribo mucho... pero cada vez se me hace más difícil tenerle Fe a los venezolanos.

 

Soundtrack del día.: No es serio este cementerio - Mecano.

bottom of page