Viaje de escape.
El lunes 09 de febrero emprendí un viaje hacia la ciudad de San Cristóbal ¿el motivo? Vacaciones, tiempo para mi, un viaje de escape a la realidad, de mis tristezas, de mis demonios, de mis problemas. Mi dìa empezó a las 4am cuando me levanté para empezar a arreglarme y salir camino al aeropuerto; mi vuelo salía a las 10:30am y como vivo en Guarenas tuve que salir temprano para evitar el tránsito pesado y todo lo que eso conlleva, llegué al aeropuerto a las 5:30am gracias a que mi mamá me dió el empujón en el carro ya que un taxi me estaba cobrando 1200 Bs.f para hacerme la carrera (vale acotar que ese fue el costo de mi boleto a finales de noviembre, casi nada pues). Como era súper temprano y el check in empezaba a las 8am, me senté a una cuadra del puesto de Conviasa (El placer de volar, ajá); que era la aerolínea con la que iba a viajar, y me dispuse a leer "El Rock en Venezuela" de Montiel Cupello, regalo de cumpleaños de una gran amiga; mientras leía, veía con gran decepción el negocio de la reventa de los boletos nacionales, las colas inmensas de personas en lista de espera que necesitaban viajar de emergencia, otras simplemente porque querían vacacionar y otras por cuestiones laborales. El maltrato de los trabajadores del aerpouerto y de las aerolíneas en general es una vergüenza, pareciera que no supieran trabajar en atención al cliente y aunque si bien es cierto que hay "clientes" que lo que provoca es reservar el derecho de admisión y no permitirle el paso más nunca, pero ese es otro tema... el punto es que cada vez se me hace más difícil tenerle fe a mi país.
Desayuné a eso de las 8:00am, pude hacer el cheak in a eso de las 8:15am y a las 9:00am ya estaba en sala de espera, el frío no era normal, llamé a mis padres como si se tratara de que me iba del país y más nunca iba a regresar, el iPod fue mi gran compañero, aunque su batería ya está pidiendo clemencia. A las 10:15am empezaron a llamarnos para subir al avión y empezar esta gran travesía que me esperaba por los próximos 11 días, me asignaron el asiento 12 A (ventana yeeey \o/), lo que no sabía era que por viajar sola, había sido seleccionada para sentarme al lado de una de las salidas de emergencia y recibir instrucciones de seguridad en caso de una emergencia "¿Están dispuestos a arriesgar su vida y a tomar desiciones por el bien de los pasajeros en caso de que se presente una emergencia en el vuelo y el personal encargado no pueda atenderlos a tiempo? En ese momento recordé uno de los vídeos de George Harris @elgeorgeharris en Twitter, Instagram y en YouTube (y si no han visto sus vídeos no saben lo que es bueno), donde habla sobre un vuelo que realizó hacia Miami con Sta. Bárbara y le tocó una de las salidas de emergencias, y decía "Nooooooo, yo no sirvo para salvarle la vida a nadie, yo lo primero que haría es pasar por encima de todo el mundo para salvarme a mi mismo; porque así somos nosotros los venezolanos", lo único que pude ser al escuchar esa pregunta fue voltear hacia atrás a ver si quedaba un asiento libre y al no ver ninguno, por más que me dijeron que podía pedirle a alguien que cambiara el puesto conmigo decidí aceptar quedarme en mi lugar asignado, leer las guías de emergencia y arriesgar mi vida por la tripulación, cosa que gracias a Dios no pasó.
El vuelo salió a las 10:45am sin nunguna novedad, lo único que ofrecieron fue un vaso de agua, jugo o refrescos varios para lo que sería una hora exacta de vuelo y muchas ganas de vivir.
@DannyDollyDoll 23/02/2015.
